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Blog de la página www.billetesmunicipales.com Web dedicada a dar a conocer billetes locales y monedas sociales que circularon desde la Guerra Civil española hasta la actualidad. Queremos que sirva de punto de encuentro para la difusion de la economia social ya que o habrá una economiaa social en el futuro o no habrá ninguna... Website for collectors of spanish banknotes and spanish civil war notes. Website für Banknotensammler und Historiker des spanischen Bürgerkrieges. Web dedicada às notas locais da Guerra Civil Espanhola.

Cotizaciones en la Bolsa de Madrid

De los billetes de la Guerra Civil Española a las Monedas Sociales de la actualidad

viernes, 19 de diciembre de 2014

¿Sentimiento español anticlerical ?

Balsarney con ermita y sin....


 

La fobia todo lo religioso se refleja en algunos billetes, donde la primera emisión tiene algún símbolo relacionado con la iglesia (la cruz), que en la segunda emisión desaparece.

Almoster, en la primera emisión aparece encima del anagrama una cruz, que en ésta, porterior, han quitado.



Balsareny, en su primera emisión hay una vista del castillo con la ermita al lado, que se quita en la segunda emisión.



Algunos municipios cuyo nombre estaba relacionado con el santoral o era religioso, cambian de nombre. 

En algunos casos el nombre es parecido y reconocible y en otros totalmente distinto:

- San Lorenzo de El Escorial pasa a El Escorial de la Sierra.



- Albalate del Arzobispo pasa a llamarse Albalate Luchador.


- Santa Margarita de Montbuy se llamó durante la guerra Aiguesbones de Montbuy.


- Sant Celoní pasa a ser el irreconocible Baix Montseny.




- San Quirico de Besora se convierte en Bisaura de Ter.




Novedades . Moneda Social Española.




martes, 7 de octubre de 2014

Cangas de Onís (Asturias)

Cangas de Onís pertenece al Principado de Asturias y tiene una población de 6.784 habitantes.



 

 El concejo de Cangas de Onís limita al norte con Parres y Ribadesella, al este con Onís y Llanes, al oeste con Amieva y Parres y al sur con la provincia de León.

Fue capital del Reino de Asturias hasta el año 774 y el rey Don Pelayo, al ganar a los musulmanes en la Batalla de Covadonga, le permitió fundar el primer reino cristiano.

Más de 2.000 hectáreas del concejo forman parte del Parque nacional de los Picos de Europa. 

De esta localidad solo hay un billete, una peseta, a la espera que aparezca alguno de menor valor que permitiría dar el cambio en la compra diaria de productos.


Organismo
Fecha
Valor
Color
Precio
Ayuntamiento
Sin fecha
1 peseta
naranja
300 – 600 €





Está emitido por el Ayutamiento, pero no hay fecha y es de una peseta y tiene un llamativo color el papel y parte del diseño. Es muy sencillo y viene avalado por la firma y el sello.



Billetes Municipales
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martes, 16 de septiembre de 2014

Schwundgeld Español: ¿dinero con interés negativo?

Schwundgeld Español: ¿dinero con interés negativo?


foto Schwundgeld Español: ¿dinero con interés negativo?


 
Una moneda que pierde gradualmente su valor si no se utiliza: eso debería ser el dinero libre según las teorías de Silvio Gesell. Aunque muy poco conocido aún, durante la Guerra Civil española algunos ayuntamientos como Montoro o Porcuna emitieron este tipo de circulante.

A Silvio Gesell, fundador de la Freiwirtschaftslehre (doctrina de la libre economía), se le conoce sobre todo por su apoyo a una moneda que se depreciaría con el tiempo, en intervalos programados, en la que los usuarios irían descontando porciones y a la que se suele llamar dinero de interés negativo o moneda oxidable. 


En 1906 Gesell escribió su libro más famoso, El orden económico natural. A diferencia de Proudhon, propuso no resolver la discrepancia entre la decadencia de bienes y la estabilidad de la moneda con las mercancías, sino que le añadió un valor amortizable al mismo dinero: un tiempo de vida limitado o una cuota de descuento de un porcentaje en decremento del valor inicial, para así evitar el acaparamiento de dinero con una demora similar a la de los costos de transporte de las mercancías. Así se evitaba que unos pocos ricos acumularan el dinero, y que obtuvieran una ventaja económica esperando las fluctuaciones del mercado y, en consecuencia, comprando más barato, o incluso generando las fluctuaciones del mercado, y pudieran aumentar artificialmente los precios, lo que es especulación pura.


Un dinero libre debería ser un dinero con un interés negativo, es decir una moneda que gradualmente perdiera su valor. Según dice textualmente Silvio Gesell: “la libre moneda se aceptará por su valor nominal en todas las cajas públicas y transacciones comerciales, siempre que el poseedor haya llenado debidamente las casillas de fechas vencidas con las correspondientes estampillas pro-circulación”.Aunque en un principio estas monedas estaban destinadas a la reforma de monedas estatales monopolistas, numerosas asociaciones e iniciativas de autoayuda adoptaron la idea para desarrollar sus propias monedas locales en España, Alemania, Austria, Suiza, Argentina, Estados Unidos y Canadá. La mayoría de estas monedas estaban basadas en las teorías de efectivo, al cual se adhería un sello o se establecía un valor inicial en decremento que se especificaba en los ayuntamientos, o bien en una tabla al dorso del billete para su paulatina depreciación. 


En Europa todos estos movimientos fueron detenidos prematuramente mediante medidas legales de las autoridades monetarias. En Estados Unidos, sin embargo, donde no hubo impedimentos legales, estas monedas vivieron un momento francamente interesante en lo que se refiere al estudio de monedas complementarias con o sin interés negativo. 


Por su parte, España contribuye con una enorme cantidad de billetes y monedas de funciones de todo tipo muy poco estudiados sobre todo en lo que se refiere a la moneda oxidable, de interés negativo, como pasa con las monedas y billetes del Ayuntamiento de Montoro de Córdoba.
Es curioso el hecho de que estas monedas existan en España y sean tan desconocidas, que no se hayan comentado más y que no se hayan llevado a cabo experimentos en la actualidad estudiando su eficacia en universidades e instituciones académicas. Los ejemplos de Porcuna, Montoro, etc. son bellos ejemplos de este dinero local con un interés negativo, que además coinciden en el tiempo con la “Libre Moneda” argentina de Silvio Gesell de 1936.


En España es bien conocido el hecho de que la falta de moneda fraccionaria durante la Guerra Civil hizo que numerosos pueblos emitiesen sus propias monedas, y entre los años 1936 hasta 1939 hay numerosos ejemplos de billetes locales, tanto de moneda social como de moneda local fraccionaria y de moneda con interés negativo. Son, sin embargo, mucho menos conocidas las monedas sociales y la moneda oxidable española. 
La inmensa mayoría de los billetes españoles de moneda local son moneda fraccionaria, debido a la falta de moneda de cambio por el acaparamiento de los particulares y la utilización industrial de la moneda metálica por la República, con la consiguiente desaparición de las monedas de plata y cobre. La nula eficacia de las autoridades monetarias para paliar esta escasez, la multiplicación de respuestas particulares y municipales y, por supuesto, las numerosas fracciones políticas, contribuyeron a la proliferación de las monedas y los billetes municipales.


Sirvan aquí para reflexiones más profundas las imágenes de dos o tres billetes españoles con interés negativo de 1936. Unos billetes del Frente Popular durante la Guerra Civil de pueblos como Porcuna (1 peseta de septiembre de 1936) o Montoro (Cédula de trabajo al portador de 5 pesetas, etc.). Un dinero independiente de un municipio español. Con su pueblo y su alcalde y su propio dinero. Un dinero libre. En la imagen: Montoro, 1936. Córdoba. 1 peseta. “SchwundgeldEspañol” de la colección del Profesor Wilko von Prittwitz (www.BilletesMunicipales.com ) UNED. Madrid.
Los billetes y cédulas de trabajo del Ayuntamiento tuvieron una función claramente socioeconómica y en el futuro habrá que dedicar estudios más concienzudos a esta moneda “Schwundgeld español”. 
Estos billetes son producto de los bienes incautados y las fincas ocupadas. Es decir, los billetes tienen un valor en productos, en tierra, en fincas, en olivos, aceite y demás. Al final todo es dinero: la misma tierra se vende y se comercia de siempre. 




Poco se ha estudiado y ya es hora de que sea rescatado del baúl de los recuerdo un billete con tales implicaciones. El comité del Frente Popular Local de entonces lo tenía claro: solamente un dinero que represente el trabajo del portador, menos la amortización y según la fecha de cambio, tiene su razón de ser como un dinero libre de intereses bancarios y políticos, un dinero que devuelva el poder económico y financiero al pueblo. Véanlo aquí a continuación. Este es el dinero que entendemos que ha comprendido el valor del trabajo en relación a los productos, jornales y demás pagos, dentro de un término, y debería ser de admisión obligatoria para todas las transacciones. Por toto ello, estamos ante el primer “Schwundgeld español” conocido, el del Ayuntamiento Constitucional de Montoro. 


Artículo nuestro publicado en panorama numismático: Wilko Prittwitz. BilletesMunicipales.com

viernes, 18 de julio de 2014

Los Axarcos: ¿historia de la moneda complementaria española?



Los Axarcos: ¿historia de la moneda complementaria española?

foto Los Axarcos: ¿historia de la moneda complementaria española?

 
La comarca malagueña de la Axarquía es la cuna de una de las primeras monedas complementarias españolas de curso legal que conocemos: el Axarco, creado en 1988 como un pagaré.
Antonio Gámez Burgos fue el artífice de la creación de esta moneda en un momento en el que existía un gran sentimiento comarcal en la Axarquía. La divisa axárquica se convirtió pronto en un símbolo para los pueblos de la región. Ni la llegada del euro pudo con él, porque aunque dejo de ser una moneda de uso, terminó por convertirse en un bien muy demandado por los coleccionistas. Desde el fallecimiento de su promotor en 2007 ya no se imprime ni acuña ningún billete ni moneda y la moneda propia de la comarca está ya fuera de circulación. Sin embargo Vélez-Málaga ha agradecido a Gámez Burgos su iniciativa dedicándole una calle. 


De sus estudios y acuerdos con el Banco de España, a través de depósitos financieros para la libre circulación de la nueva moneda, empezó a distribuir hasta cinco billetes de diferentes valores, siempre vinculados a la peseta: 

      10 axarcos (1.000 pesetas: 6 euros), 
      5 axarcos (3 euros), 
      1 axarco (60 céntimos), 
      5 axarquillos (30 céntimos) 
      y 1 axarquillo (6 céntimos).


Apenas diez años más tarde, en el 2012, los valoramos en 10 axarcos (10.000 pesetas: 60 € ), 5 axarcos (30 €), 1 axarco (6 €), 5 axarquillos (3 €) y 1 axarquillo (1.50 €).
En marzo de 1989 nacieron las dos únicas monedas de axarco existentes:


1 axarco, de 20 gramos de plata (30 euros)
2 axarquillos, de 3,5 gramos de cobre (14 euros).


De este modo, la de mayor valor es la que pesa 20 gramos de plata, lo que al cambio se traduce en 20 euros. Le siguen la de 10 euros y, por último, la de 4, denominada axarquillo.
La tipología de billetes y monedas remiten al pasado árabe de la región: todos muestran en el anverso la imagen de Ebi Deithar, botánico y alquimista que vivió durante el siglo XIII. En el reverso figura una combinación del sol fenicio, el mar y un racimo de uvas, como elementos que caracterizan la zona oriental de la provincia.


Cada billete está firmado a mano en el mismo color del billete por el propio Antonio Gámez, garantizando su autenticidad. Se trata de billetes muy curiosos y valiosos, aunque falta saber a qué emisión pertenecen.


La moneda de la Axarquía 'tiene valor en sí misma porque está hecha de plata', apuntaba en su momento Gámez en una entrevista el periódico La Opinión de Málaga. En este sentido, el valor monetario de cada una de ellas se establece en relación al peso en plata.


El axarco en papel tiene otra división distinta a las monedas. Así, su creador explicó que 'existen cinco tipos de billetes atendiendo a su valor; por un lado, los billetes de 10 axarcos, 5 y 1, y, por otro, las décimas partes de los mismos, denominadas axarquillos y distribuidas en dos billetes de distinto valor, uno de 5 y otro de 1'. La emisión de billetes fue más escasa que la de monedas, ya que, según decía Gámez, y sólo se ven en circulación unos pocos de ellos, puesto que la mayoría de la gente los guarda para su colección y prefiere usar las monedas'.


Ante la crisis y el auge de numerosas nuevas monedas complementarias españolas como las Moras, Boniatos y otras de las cuales hablaremos en próximos artículos, la Fundación Axarco propone ya desde el año 2012 que la moneda de la comarca se recupere, por las dudas que levanta la moneda única, ya que las monedas complementarias contribuyen a estimular las economías locales.


Más información sobre los axarcos:


Promesas electorales para recuperar el axarco:http://www.laopiniondemalaga.es/municipios/2011/05/24/promesas-campana-electoral/424090.html 


El axarco diez años después:http://www.laopiniondemalaga.es/axarquia/2012/01/09/axarco-10-anos-despues/475467.html

Artículo nuestro publicado en panorama numismático: Wilko Prittwitz. BilletesMunicipales.com

miércoles, 18 de junio de 2014

Moneda social española

Moneda social española


foto Moneda social española



 
Desde hace miles de años los seres humanos han creado sus propias "monedas" con objeto de satisfacer las necesidades "sociales" de sus miembros y protegerse así en momentos de inestabilidad socioeconómica. En España concretamente muchos de los billetes municipales de la guerra civil que podemos encontrar aun hoy en día -mal llamados también "billetes locales"- tienen este carácter social de ayuda o de auxilio a refugiados como las que mostramos aquí.

Jérôme Blanc (2006) define las monedas sociales como aquellas que tienen el objetivo de proteger el espacio local, dinamizar los intercambios locales en beneficio de la población, en oposición a la acumulación y la concentración de la riqueza, así como el de transformar la naturaleza de los intercambios. Cabe destacar como ejemplo actual la magnífica moneda social de Thesocialcoin.org, una empresa con fines sociales que fabrica y distribuye moneda social para fomentar los actos de altruismo y las relaciones positivas entre personas, generando cadenas de favores y mejorando así la vida de las personas.


En España estas monedas no son ninguna novedad ya que se utilizaron durante la Guerra Civil. Desgraciadamente, esta moneda social -aunque no le diesen entonces ese significado- no pasó de ser un intento de dar un uso más “social” al dinero, se quedó en agua de borrajas por motivos políticos y por la prohibición posterior que todos conocemos. 
Algunos historiadores han hablado de estas emisiones como ejemplo de un “caos económico” cuando nosotros pensamos todo lo contrario, que estas monedas contribuyeron al fomento de la economía local y fueron auténticos antecesores de la moneda social española. 


Históricamente hablando, los billetes locales españoles, en forma de monedas de asistencia social, de ayuda social, de ayuda a refugiados, etc., fueron una iniciativa que -como demostraremos más en detalle en el futuro- se llevó a cabo desde los Consejos Municipales de numerosos pueblos españoles durante la Guerra Civil (1936-1939). 
Además contribuían a la propaganda de unas y otras fuerzas sociales de la guerra ”incivil” española, al igual que hacen hoy las monedas complementarias modernas actuales, que llevan inscripciones como moneda de economía social, moneda solidaria de comercio justo, de banca ética, etc. 



A pesar del evidente peligro que suponía el uso de estos billetes en la guerra incívica por sus mensajes propagandísticos y políticos de socialistas, antifascistas, anarcosindicalistas etc. han llegado hasta nosotros algunos ejemplares y todavía hoy podemos encontrar numerosos billetes con inscripciones de este tipo, de moneda social española en definitiva, es decir, billetes solidarios de grupos con ideología comunista, socialista, falangista etc. Habría que llevar a cabo estudios acerca de la propaganda y la publicidad subliminal, oculta y desconocida de los billetes municipales y aun del dinero, es decir, de las “monedas y los billetes de banco” en general. Pero esto es otro tema, el de la propaganda monetaria. 

Posteriormente, en la posguerra (1939-49) y en los años franquistas, se pueden encontrar muchos más billetes de auxilio social y monedas complementarias posteriores, como mostraremos también aquí poco a poco en futuras aportaciones a esta revista digital de divulgación numismática.

Hoy les mostramos aquí algunos ejemplos de moneda social catalana en forma de billetes del departamento de asistencia social de Auigües Tosses de Llobregat, o bien los billetes de asistencia social de ayuda a refugiados del Vendrell (Cataluña) de 1937. billetes todos ellos con evidentes fines sociales. Incluso los hay como los de la cooperativa obrera de Vic que directamente se autodenominan y proclaman en el mismo billete de la cooperativa obrera como “Moneda Social de cinco Pesetas”. Queda demostrado pues que ya existían en la guerra civil por mucho que hayan sido ignorados.
Realmente se sabe muy poco de estos billetes sociales, ni cómo clasificarlos, ni cómo funcionaron, ni las emisiones que hubo, ya que no existe prácticamente documentación sobre su uso. Mucho nos gustaría contar con financiación y apoyo social para un estudio más concienzudo de estas acciones sociales de la historia de España. Estos billetes sociales complementarios de la Guerra Civil española y de la posguerra se podrían considerar como los antecesores a la moneda social y las monedas complementarias que surgen en épocas de crisis, como los billetes complementarios al euro de hoy en día (los Euskos, Boniatos, Moras, Ecosoles etc.) y esto los hace aún más interesantes en la actualidad. 









Así pues, hay que recalcar que ya en la Guerra Civil, aparte de los billetes municipales de ayuntamientos, de fuerzas sociales y de consejos municipales, hubo numerosas instituciones, bancos, establecimientos, empresas privadas y estatales que emitieron billetes o vales -sirva aquí la expresión de billetes de cambio, es decir fraccionarios- que pueden cambiar nuestra visión sobre lo que es una moneda., adecuando nuestra mirada a una perspectiva monetaria más social, más solidaria con el entorno y el ser humano en definitiva. Una moneda con fines sociales más que meramente económicos. 







Artículo nuestro publicado en panorama numismático: Wilko Prittwitz. BilletesMunicipales.com 

lunes, 12 de mayo de 2014

La Ciudad de los Muchachos y sus billetes

La Ciudad de los Muchachos y sus billetes

foto La Ciudad de los Muchachos y sus billetes

 
Bemposta o Benposta, más conocida como "la Ciudad de los Muchachos" o "Nación de muchachos", contaba con su propio dinero. Posiblemente sus "coronas" son, después de los billetes municipales, el primer dinero complementario español moderno con supuestos fines "sociales".

'La Ciudad de los Muchachos' en Bemposta o Benposta (topónimo actual oficial), fue fundada por el padre Jesús Silva en 1956, basada en una filosofía desde luego muy noble, conseguir un mundo diferente que se resume en la frase 'los fuertes abajo, el débil arriba y el niño en la cumbre'.
Para llevar a cabo su proyecto, adquirió unos terrenos a escasos kilómetros de Ourense, más de 14 hectáreas de bosque, la finca Benposta, donde levantó una ciudad que contaba con sus propias leyes, una televisión, acuñaba su propia moneda (las coronas) y celebraba elecciones libres. Bemposta funcionó como una nación dentro de la nación, con su propia administración y gobierno en los cuales tomaban parte directa los niños y jóvenes residentes, quienes desde el inicio elegían a sus representantes y a su alcalde de forma democrática, algo increíble y realmente novedoso.


Fruto de su ideal de desarrollo físico y moral integral de los muchachos fue la creación de la escuela de artes acrobáticas y circenses y del Circo de los Muchachos, que ha actuado durante años a lo largo y ancho del mundo y cuyo famoso número de la pirámide escenifica la filosofía anterior. Su divisa, “las coronas”, tanto en monedas como billetes (vean las fotos) tiene muchas series diferentes: se pusieron en circulación tantas que no se conocen muy bien -como suele pasar con la moneda local complementaria- ni las emisiones, ni el número exacto de monedas y billetes que se han emitido. (En la foto de portada 1 corona del Banco Bemposta de nuestra colección (nº 004628). 
Como tenían su propia divisa, tenían también su Banco, de ahí que hubiera 'cheques' que se les expedían a los muchachos para su canje en todas las sucursales del mismo banco, ya que Benposta contaba con más 'Ciudades de los Muchachos' (¿más bancos?) en Colombia, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Mozambique y Bruselas. Los niños podían gastar estas coronas como en un régimen interno, ya que parece que solamente en contadas ocasiones se les permitía cambiar estas coronas a pesetas para salir algún fin de semana y gastar en moneda oficial (Antolín Zapirain (2012) http://www.monedasgallegas.com/benposta.html ). 
Queda demostrado, sin embargo, que hubo tanto monedas como billetes en coronas complementarios a la peseta independientemente de los aspectos numismáticos, socioeconómicos y políticos que puedan tener hoy en día. Se conocen “monedas sociales” de Benposta de 50 y 100 coronas de aluminio y de bronce. Los billetes son de seis valores diferentes: 1.000, 500, 100, 25, 5 y 1 corona. 
Los motivos son variados y obra de Alberto Muñiz Sánchez según consta al pie de los mismos billetes. Aunque cada uno de ellos mantiene siempre el mismo tipo, presentan múltiples variantes, lo que hace pensar que deben haber existido muchas más emisiones “indocumentadas” a lo largo de los años y a pesar de que todos ellos estén fechados en 1958. 

La web que hemos mencionado de monedas gallegas hace referencia a la misma fundación Benposta ciudad de los niños y a un estudio más detallado de los sellos y las firmas que muchos de estos billetes llevan y parecen indicar que se han emitido en fechas diferentes a las que vienen impresas en los billetes. En términos filosóficos parece que estamos ante una entelequia y un auténtico dilema entre las propias monedas y el uso que se le puede dar al dinero. 


Todos estos billetes y el cheque que mostramos aquí son de nuestra propia colección --–pero se puede encontrar mayor información en la página web de monedas gallegas de Antolín Zapirain - http://www.monedasgallegas.com - que es el autor de un magnifico estudio de billetes, monedas, cromos, fichas de casinos y comercios gallegos. Zapirain es un auténtico experto que está llevando a cabo un exhaustivo estudio que citamos aquí para los interesados en aspectos puramente numismáticos.


Nosotros no pretendemos hacer un estudio detallado de estas monedas, sino que nos interesamos más por el uso social del dinero complementario español en general y como ejemplo de este uso ya histórico de moneda social española, así como por los textos que hacen referencia a la existencia de estos supuestos usos sociales del dinero complementario, como evidentemente ha sido la Corona de Benposta, una divisa propia de cuyo funcionamiento “social” desgraciadamente no hemos podido encontrar mucha más información.


En lo o primero que hay que hacer hincapié es en que no estamos hablando de una moneda social contemporánea, sino de una complementaria a la peseta, y esto en plena dictadura franquista. Después de los billetes municipales, estamos posiblemente ante el primer dinero complementario español moderno con supuestos fines “sociales”. No olvidemos que estamos ante una 'república democrática e independiente' en plena España franquista, formada por niños huérfanos, hijos de la posguerra y del exilio gallego. 


Aprender de estas monedas “sociales” ya históricas es lo que pretendemos para futuros usos y parece ser que estas monedas complementarias suelen fallar en la condición humana y deben ser siempre controladas muy minuciosamente. Además pensamos que su uso puede ser útil si es temporal e institucional, con un estricto seguimiento, como complemento a la moneda oficial.
El terreno de Bemposta es hoy motivo de disputas entre acreedores, herederos, constructoras etc. y se ha convertido en un ya largo litigio, algo que poco tiene que ver ya con los fines honorables y “sociales” de salvaguardar a los niños huérfanos que pretendía su fundador. 
Según el Diario de Galicia de Octubre de 2013: “Las cenizas del Circo de los Muchachos se esfuman entre deudas millonarias a la Seguridad Social y la destrucción de un proyecto revolucionario con más sombras que luces” (Cristian López (2013) http://www.eldiario.es/galicia/corrupto-Benposta-oasis-libertad-franquismo_0_182681859.html ). 


No sabemos en qué ha quedado todo esto hoy, ni tiene importancia para lo que nos atañe de la historia de la moneda social en España. No recuerdo quién lo dijo pero “No se estudia la historia por el pasado sino por el presente” por lo que vamos a continuar hablando de las monedas españolas supuestamente “sociales” actuales e históricas. Nos gustaría saber más de su funcionamiento pero desgraciadamente en España no hay estudios sobre monedas sociales solidarias españolas como hemos denunciado en numerosas ocasiones anteriores.


Artículo nuestro publicado en panorama numismático: Wilko Prittwitz. BilletesMunicipales.com